Laura Giselle Correa.
jueves, 11 de noviembre de 2010
Miradas culpables.
Y si te dijera que no siento nada, seria claro que miento. Fue tan rápido como surgió todo, entre una sonrisa y otra me di cuenta que estaba ante algo que no entendía: me enamore. Nose como, ni en que momento exactamente, pero desde ese desconocido momento entre una sonrisa y otra, aparecieron claves, los detalles se convirtieron en un mundo, en mi mundo. Es tan sorprendente todo esto, se ve en las películas, pero descubrirlo es totalmente distinto. Y nose como fue que de eso, pasamos a este momento, tanta tensión, tantas palabras sin decir, solo miradas. Miradas que se callan un montón de palabras inexistentes. No creo que este sea un sentimiento que se desgaste con el tiempo, quizás sea la excepción, pero si reconozco que puede ser que a veces las cosas se rompen y si la ruptura es interna, tal vez el duelo quede, sin embargo el sentimiento sigue intacto, y eso acompaña al dolor. Soy culpable de muchas palabras silenciosas, pero si hay algo que gritaría al mundo es esto que cambia mi mirada a una mas clara. Cuando todo va bien, quiero hasta comprar el mundo entero, y cuando las cosas decaen quiero construir un refugio y esconderme en el. No todos los días pueden ser perfectos, esta bien permitirnos tener ese momento para correr muy muy lejos, escapar de todo, encontrarse con uno mismo, pensar, reflexionar, llorar, y entenderse. Pero después de ese momento te vuelvo a necesitar, no importa lo que paso antes o lo que pueda llegar a suceder en el tiempo, me importa este instante y quiero que estés en el.
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