domingo, 16 de enero de 2011

miércoles, 12 de enero de 2011

Al ver tus fotos recuerdo tu voz y como tus pasos quedaron en mi.

El reloj no cesaba, y al ver las fotos ella recordaba su voz. Al recordar su voz, recordaba las charlas, tan profundas y tan alentadoras. Sobre todo de saber que existía alguien mas en el mundo que la entendía en todo y que parecía conocer lo mas interno de su ser. Saber que existía alguien que compartía los mismos pensamientos, la misma locura, los mismos sueños, los mismos sentimientos sobre el mundo, la misma esperanza. Sus ojos no se apartan de las fotos y comienza a extrañarlo. Respira y se da cuenta de que quizás no hubo demasiada sinceridad en su mirada, pero había algo en ella que la hacia creer en el. Ella creía haber llegado a la transparencia de su ser. Pero ahora ya no estaba segura. A pesar de las mentiras que ella sabia que el dijo, lo quería, su corazón había creado esa etiqueta para el, y aunque ella quisiera no podía hacer nada sobre aquel sentimiento. Ella sentía que a través de esas mentiras lo seguía conociendo, seguía llegando a su ser, a su interior real, no al que todos veian. Tic toc y sus pupilas estaban encaprichadas con las imágenes, un vacio estallo en ella, y comenzó a extrañarlo cada vez mas.La angustia empezó a tomar un poco de ella para recordarlo juntas, pero también la invadía la alegría de haberlo conocido, de haber encontrado a alguien un poco como ella, un poco como el. Las fotos no le daban descanso y llegaban a su mente esos abrazos en los que sentía como el le daba sus sentimientos para que los cuidase por apenas unos segundos y ella también le daba los suyos. Un cuarto para las nueve y a ella ya no le importaban las mentiras, sentía que lo seguía conociendo. Al fin y al cabo esas fotografías mostraban la imagen de dos personas que con su sonrisa mostraban la fe mutua y sus claras miradas hacia el mundo.

Laura Giselle Correa.

domingo, 9 de enero de 2011

Dejar ir.

Me siento invadida en mi propia mente. Mi mundo sufrió un temblor por un instante. Y a pesar de que ahora se esta construyendo, no entiendo. A veces no entiendo porque para algunas personas el hablar esta tan lejos del hacer. Se de los impulsos, y a veces también sufro de ellos, pero nunca voy a poder entender como una persona no puede darse cuenta de cuanto lastima a otra, y lo peor cuanto se lastima a ella misma. Dejar ir al pasado es lo que mas le cuesta a las personas, y como no lo dejan ir, tampoco dejan que otros se olviden de el. El pasado es para recordarlo de vez en cuando y soltar una sonrisa, para aprender, y para dejarlo ir. No para vivir en el, es tan grave la confusión.
Se vive el presente, cada momento y respiración. Cada mirada y suspiro.
Traer el pasado a este tiempo es peligroso, y no somos conscientes de tanto peligro. la vida tiene cosas buenas y malas, y el pasado es parte de ella, así como el presente y el futuro. El problema de quedarse atrás es que nos quedamos en lo que nos hace mal, en eso que no queremos dejar ir, nos aferramos. Y así también podemos lastimar a otro no dejando ir su pasado. El pasado esta para ayudarnos a progresar en algún momento. No soltar el pasado es no darle una oportunidad al presente, y estar muerto en vida en un futuro. Quedarse en el pasado, significa unas cuantas lagrimas por el presente. Yacer en el pasado es un quiebre de sentimientos repentinos. Vivir en el pasado es estancarnos, ponerle una barrera a la vida. Pero todo esto me hace saber que el pasado, no esta hecho para cobardes.
Laura Giselle Correa.