domingo, 31 de julio de 2011


Cuéntame todo. Escribe todo, garabatea en un cuaderno, mándame un e-mail. No importa, pero yo quiero saberlo todo. Así estaremos siempre juntos aunque estemos separados. De esa manera cuando menos lo esperemos...nos volveremos a ver.

jueves, 21 de julio de 2011




- No me insistas, no conosco al amor.
- Es de cobarde negar tus sentimientos.
-Tal vez lo sea, pero prefiero prevenir que curar
- Sufrir por amor es uno de los sufrimientos más vivos, porque el amor lo vale.
- Sufrir por amor es uno de los sentimientos más inútiles porque el amor no existe, es sólo un mito urbano que las personas creen para no sentirse solas bajo este cielo. No creo en el amor, no es más que una mentira para mí, jamás vi a nadie actuar por "amor", o hacer una acción que los descoloque de su ego.
- Entonces mírame y créeme que estaría dispuesto a dar mi vida y mis sueños por vos, y esa es la mayor demostración de amor que puedo darte, porque simplemente te miro y me desvanezco.

Laura Giselle Correa.

miércoles, 13 de julio de 2011


Que lindo es querer irme lejos y saber que en días me voy.

Más allá de que algún día me entregué a todos esos miedos gracias a vos, hoy siento pánico. Los fantasmas resurgen como si jamás hubiesen sido sepultados, y yo me sumerjo en ellos como si jamás los hubiese sentido, como si jamás hubiera sentido ese temblor, pero se que no es así, y que por eso cada año construía un ladrillo que contenía a ese gran muro en el que me escondía, para no recaer en esos sentimentales fantasmas, estos espectros reflejan más que terror, ellos reflejan dolor. Pensamientos y confusiones hacen que vuelva a el punto de partida al que deseaba no volver. Y cuando llego, mis ojos buscan personas que sé que no estarán. Mi opción es una: volver a ese punto y saludar a mis viejos amigos fantasmas.

Laura Giselle Correa.

martes, 12 de julio de 2011


Tal vez si exista cierta complicación en aquello que ella creer ver con simpleza. A veces quizá el vea nublado aquello que le parecía claro. En ciertos momentos gana la soledad, y cada quien entra en su cápsula. Que difícil es para ellos ver como todo desaparece, como el tiempo los consume, y como otra vez el silencio los condena. El orgullo ya no se quita con amor, esta vez se volvió inmortal. De repente cada sueño parece lejano y solo encuentran un consuelo en el oxígeno que es lo único que les indica estar vivos: respirar. Estar cerca nunca los hizo sentirse tan lejanos, tan extraños uno del otro, la angustia de saber o de no saber que pasó, de sentir algo en el medio que los resucita, pero alrededor solo cambios, cambios destructivos. Las ilusiones ya no se complementan y tampoco sus voces, el frío rompe las palabras de sus corazones. Pero a través de todo eso saben que hay algo que los une, llamese destino, coincidencias, causalidades, ó simplemente vida, quizás eso los destruye más. La cordura sostenida con solo una mirada firme al corazón, sin importar la soledad, ese punto fijo los hace no enloquecer a pesar de no encontrar consuelo. Pero cuando algo se rompe, sólo queda un triste recuerdo. Los pasos, el ritmo con el que partieron, las voces inseguras con las que dijeron "adiós", esas miradas llenas de lágrimas que prometían verdad, algo se destruyo y hoy solo es un triste recuerdo, un triste, mágico y fulminante recuerdo.

Laura Giselle Correa.