jueves, 2 de agosto de 2012
Me engañe a mi misma pensando que ya todo estaba terminado cuando la verdad es que esto recién empieza. La vida, sí, recién empieza y yo sigo acá debatiendo que tengo que hacer, y como van a pasar las cosas, en vez de salir a correr y solo dejar que el tiempo decida. Vos, yo, él, todos nosotros. Estoy acá, pero también allá. Ya nada tiene lógica, solo me dejo guiar por mis latidos, y mis latidos ya no te escuchan.
La noche pasa, la música me acompaña y yo todavía pienso, en vos y en mi vida, solo llego a la conclusión de que son incompatibles, no me siento viva mientras esté con vos, y vos no estas presente mientras me siento dentro de mi vida, de mi.
La tercer canción acaba de empezar y yo todavía busco la forma de decirte que ya no te quiero. No te quiero, pero ya te extraño ¿Te extraño? Claro, vos te encargaste de que eso pasará. Mi corazón me grita al oído que no sos vos, pero mi mente no me permite alejarme. ¿Cómo lograste eso?
Él es tan solo la misma historia que vos, no por ahora, pero ya lo será, porque todo tiene el mismo principio, pero no el mismo final. Sus ojos no me dejan, me siguen y mis ojos siguen a los suyos.
Volví a caer, volví a creer. Yo contra mi.
Décimo tema que escucho y no logro alejarte de mi.
Mis manos frías, siguen en el teclado tratando de descargar todo lo que siento, para que al fin esta noche pueda dormir sin pensarte, pero lo único que consiguen es congelarse más.
No te entiendo, no. Pero si a el, aunque tal vez con el tiempo tampoco lo entienda.
Estás tan atrás estando tan presente que me duele, no puedo mirarte a los ojos y seguir mintiendo, no a mi.
Mis ojos se cierran, pero mi mente sigue y sigue, no te deja en paz, o vos a ella, ya no importa quien a quien solo quiero que esto se termine para poder dormir.
La canción que esta sonando ahora me da las buenas noches, tan dulcemente como a mi me gustaría decirte adiós.
Probablemente ya nada vuelva a ser lo mismo, y cuando mire una foto tuya solo tendré un recuerdo, pero tu voz me hace mal.
Laura Giselle Correa.
lunes, 19 de marzo de 2012
Falta poco

Mi cielo se oscurece, pero todavía puedo ver en un pequeño agujerito la luz, esa misma luz que me trajo a esta oscuridad. Ya no sé qué decir, ni qué hacer. Mis neuronas desaparecen, mi mente esta torturada por el eco de tu voz.
Me hundo en mi misma tratando de reconfortarme, duelos que llegan tarde para recordarte todo lo que tuviste. Ya casi casi estoy de vuelta conmigo misma, falta poco, lo sé, lo siento. Sólo fue un desvío, un olvido fugaz. Te quiero acá conmigo, o al menos eso es lo que recuerdo, ¿No solíamos solo mirarnos con dulzura? Esto no es fácil, y no va a serlo. Voy a tener ataques, llantos, sonrisas, melancolía, recuerdos, sueños, pero así está la situación, este es el precio de haber querido tanto a alguien, todo adiós tiene un duelo, duelo que quise saltar y me sigue obligándome a soportar. A veces la misma sonrisa que me reconforto, ahora me atormenta día por medio, queriendo quererla una vez más. Después vuelvo a mi, y el agujerito de luz se hace más grande, todo parece estar aclarándose. Es un ida y vuelta, un ping-pong. Pero como ya dije antes, ya casi estoy devuelta conmigo misma, falta cada vez menos, mi corazón se está reconstruyendo.
Laura Giselle Correa.
viernes, 24 de febrero de 2012
Volví

A pesar de que no todo haya salido como lo esperamos, de que hoy no estemos como estábamos, y de que el fin no este tan lejos del principio, mi sonrisa sigue presente. Más allá de que por momentos te haya querido lejos de mi, agradezco el momento en el que me enamoré de vos. Hoy entiendo que las cosas no son tan fáciles, de que difícilmente me vuelva a pasar algo así. Allá afuera, en el mundo hay leones devorándoselo, y vos no me preparaste para esto. Era todo color de rosas, hasta que alguien dijo que existía el gris. A partir de ahí las cosas cambiaron. Pero después de tanto rebuscar en mi, entendí que eso que antes pensaba de lo que llaman "amor" seguía estando muy en el fondo, sólo que lo había olvidado. Sólo que acá afuera nada te sostiene más que vos mismo, no es tan cálido, pero a pesar de todo esto, acá afuera hay un sol también. Será que nada es como tiene que ser, o que cada cosa pasa por algo. Hoy hice las paces y que sos uno de lo más lindos recuerdos...de eso, no hay duda.
miércoles, 11 de enero de 2012
Sentimientos de una mente sin reflejo, escape de un refugio sin salida.
Atrapados y con la opción de libertad, un parque dentro de una jaula.
Confusión, claridad, ahogada en pensamientos. Palabras sin conectores, pero fuertemente conectadas, sentimientos opuestos, opacados por el cerebro.
Tal vez algún día deje de escuchar a la mente, tal vez algún día siga los latidos. Tal vez algún día esta nave de cosquilla nos evite.
Tu voz, tu reflejo, tu perfume, tu risa, tu creatividad, tu campera, tu energía, tu filosofía, tu ser, me invade cada mañana y cada noche. Puede que tal vez, solo tal vez algún día te deje entrar a mi castillo. Pero siento a ese día cada vez más dentro mio, es como si recorriera mis venas hasta llegar a mi corazón, quiero sacarte de un lugar en el cual ya estas muy instalado.
Palabras limitadas y sentimientos sin domar, emociones a flor de piel y miradas que nos delatan.
Quiero caer en vos una y otra vez sin importar lo que pueda llegar a suceder, porque ese instante en el que sentí ver en tus ojos nuestro futuro es un recuerdo que me hace extrañarte menos.
Ansiedades que matan y destinos que se cruzan. Realidades parecidas, y pasados diferentes. Historias que aún no suceden, pero que queremos que sucedan.
Laura Giselle Correa.
Atrapados y con la opción de libertad, un parque dentro de una jaula.
Confusión, claridad, ahogada en pensamientos. Palabras sin conectores, pero fuertemente conectadas, sentimientos opuestos, opacados por el cerebro.
Tal vez algún día deje de escuchar a la mente, tal vez algún día siga los latidos. Tal vez algún día esta nave de cosquilla nos evite.
Tu voz, tu reflejo, tu perfume, tu risa, tu creatividad, tu campera, tu energía, tu filosofía, tu ser, me invade cada mañana y cada noche. Puede que tal vez, solo tal vez algún día te deje entrar a mi castillo. Pero siento a ese día cada vez más dentro mio, es como si recorriera mis venas hasta llegar a mi corazón, quiero sacarte de un lugar en el cual ya estas muy instalado.
Palabras limitadas y sentimientos sin domar, emociones a flor de piel y miradas que nos delatan.
Quiero caer en vos una y otra vez sin importar lo que pueda llegar a suceder, porque ese instante en el que sentí ver en tus ojos nuestro futuro es un recuerdo que me hace extrañarte menos.
Ansiedades que matan y destinos que se cruzan. Realidades parecidas, y pasados diferentes. Historias que aún no suceden, pero que queremos que sucedan.
Laura Giselle Correa.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
