Laura Giselle Correa.
domingo, 27 de febrero de 2011
Se aceleraba su pulso, todo parecía eterno. Sus ojos estaban fijos, pero inseguros. Sentía sus labios, reconocía su rostro, pero no sabia quien era. Lo conocía si, pero algo extraño pasaba, se sintió vacía y confundida por un momento. Pensó que el era su razón, la propia razón del mundo, al menos del suyo, los muros se cayeron, pero su interior corrió a kilómetros de distancia de esa persona por la que su corazón alguna vez latió. Abrió los ojos, lo miro tratando de entender, él sin saber la observó como siempre lo hacía, con esa naturalidad de amar que tenía hacia ella. En menos de dos segundos por la cabeza se le cruzaron miles de preguntas, sus manos transpiraban y ella intentaba comprender que le sucedía. Todos sus sueños, todas sus metas, se habían aclarado, pero no sus sentimientos. Al fin sintió que sus emociones estaban ante una crisis momentánea en un rincón muy inseguro de su mente, sabia que podía ocurrirle muchas veces más. Conocerse es un camino muy complejo pensó. Firme en su decisión, supo despedirse dulcemente dejando que las lagrimas reflejen su alma. Al cabo de un tiempo recordó ese momento sabiendo que sus sueños eran el.
martes, 8 de febrero de 2011

A pesar de las heridas hace poco aprendí a perdonar, pero a perdonar de verdad, es decir también olvidar. No hay perdón que valga sin olvido. Hay heridas y algunas no cicatrizan, pero igual me quedo con lo mejor de cada situación. A veces una persona entra en tu vida y no sos consciente de cuanto daño te puede hacer, tampoco entendes el derecho que tiene. Entendi que las personas se van y uno es el encargado de seguir.Este año es distinto, porque el año pasado lo fue. Crecí internamente y me di cuenta de muchas cosas, hice un click por mi misma y entendí mejor las situaciones. Todos los años pasan cosas que nos pueden llegar a marcar, pero el 2o1o fue distinto, fue clave para mi y no me di el tiempo suficiente para agradecerle, llore, reí, entendí y me conocí mas, crecí un tanto mas y eso que todavía me queda mucho por andar. Me di mis tiempos, mis gustos, contemple mas, respire con mas atención e imagine hasta la misma abstracción y empece a creer todavía mucho mas. Tambien aprendi a relajarme, a entender que las personas a veces se distancian y que duele, pero prefiero quedarme con esa sonrisa al recordar. Aclare mis metas, mis sueños. Nunca lo hice, pero este año tengo una lista que espero y se que voy a cumplir. Siento que viví cada minuto y que asi va a ser de ahora en mas. Mejore mis perspectivas. Acepte ir por mi carretera y a dejar ir. Definitivamente no me gustan las despedidas, pero aprendí a sonreír después de ellas y a entenderlas. Cada persona tiene su camino y por mas que a veces una persona se pierda y entre en el tuyo no significa que nunca regrese al suyo, y esta bien, así tienen que ser las cosas, solo hay que recordar que si dejo una huella en nosotros es por algo positivo y jamas olvidar esa parte. Empece a soltar los miedos, a comprender mas y a olvidar las equivocaciones de los otros. Ahora extraño mas. Ya no soy aliada de la desconfianza. Veo el arco iris con cada uno de sus colores, y escucho mas cada gota de agua.
2011 voy por vos.
Laura Giselle Correa.
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